sábado, 17 de mayo de 2008

Caracas de noche

Mamá se acerca limpiándose las manos en el delantal.

—Radamel, ¿comerás en...?

—No.

—¿Saldrás con...?

—No.

Fui demasiado brusco. Mamá vuelve a lo suyo. Toma el pollo y le asesta un sablazo.

—Hijo, tú... Radamel... —lloriquea.

—No, mami, no insista.

Hoy comemos pollo. Siempre que comemos pollo mamá llora. Le recuerda cuando éramos pobres. Comprábamos el frijol, los pitipuás, el guayayo y la harina de las arepas de a puñados. Para el pollo no alcanzaba. Eran los primeros años de la Revolución Bolivariana.

—¿Cuánto hace que no hablas con él? —articula finalmente—. Mira todo esto. Todo por él.

Cuando dice “todo esto” se refiere a la casa, un PH en Chacao. Ella eligió el lugar; él lo financió. Fue un modo de pagar su ausencia. Mamá finge que su partida no le afectó demasiado, que la esperaba y que, al menos, él le dejó tener “todo esto”. Le encanta ver Caracas de noche y tomar champaña en la terraza.

Mamá aun cocina y lava con propia mano. Tiene educación de vieja escuela pero también es bastante exhibicionista. Vicios de nuevo ricacho, como trozar el pollo vestida de Óscar de la Renta.

—Debieras llamar...

La pantalla del televisor voló por el golpe. Esta vez no me ganó. Tiré la Nintendo X-Box Wii con toda la furia que tenía guardada. No me importó que fuera nueva. Últimamente la he pasado mal y no estoy de ánimo para la esgrima lingüística de mi madre. La miré duro y entendió mi respuesta. Volvió a wipear. Me levanté y me fui al cuarto.

Dos horas después mamá ha puesto la mesa y me espera para comer. Salgo recién bañado y vestido para irme. Pregunta lo obvio:

—Radamel, ¿vas a...?

—Sí.

Me siento y ceno en silencio. El pollo está delicioso y las arepas y los tostones se me deshacen en la boca. Calentitos, tiernos, dulzones. El tercio acompaña bien frío.

—¿Y piensas salir con...?

—Sí.

—Chévere. ¿Y, por si acaso, llamarás...?

Esta vez el que vuela es un vidrio esmerilado de la alacena. Estoy arrechísimo. Le acabo de clavar un jonrón magnífico. El plato atravesó el cristal en una sola pieza; el pollo y el arroz quedaron incrustados en la madera del fondo. Si me vieran los Metz me contratan. La nueva promesa llanera, ladies and gentlemen.

Me levanté dispuesto a resolver aquello de una buena vez. Mi madre es insoportable cuando comienza con la calesa de preguntas. Es Woody Woodpecker. No te deja en paz.

Voy al teléfono. Marco.

—Aló, ¿papi?, qué dice, papi... Tanto tiempo... Meses, sí... ¿Cómo está todo?... Uhum... No, hoy no... Mañana quizá, papi... No, no se preocupe... No haga nada... Que no... Yo me encargo, deje... Hasta luego, papi, cuídese, por favor, que descanse... Mami lo extraña, claro que sí... Chao, chao... Sí, chévere, chao.

Cuelgo y vuelvo a la cocina. Saco un plato nuevo del gabinete destrozado. Separo el vidrio y le paso un trapo para eliminar las astillas invisibles. Encuentro un pedacito de pollo pegoteado en la mesada. Me lo como. Me sirvo más de la olla.

Cuando me siento, mamá sigue en silencio, con las manos cruzadas sobre la mesa. Apenas puede con sus nervios, pobre mamita. Me compadezco.

—Está todo bien, no se preocupe.

—Radamel, ¿él...?

—Se está reponiendo. Está mucho mejor. Y no, mami, no vendrá.

Mamá hace un esfuerzo por contener el llanto pero un par de lágrimas se le escapan a la carrera, veloces como lauchas. Se las quita de las mejillas con la palma de la mano. Dando cuenta del pollo y las arepas sin urbanidad, cree que no la veo. Mejor termino esto.

—Má, él no va a volver —le digo dejando la cuchara en el plato y restregándome las manos con la servilleta—. Ya no. Han pasado casi cuarenta años.

—Treinta y cinco. Y treinta y cinco para tí; para mí nada, Radamel —se recompone.

Respeto su esfuerzo. Le doy conversación.

—Tres décadas y media manejando todo, má. ¿Entiende? Hugo ha vivido para eso. No espere más de él, no espere nada. Como usted dice, ya nos dio bastante.

—Radamel, es tu padre. Al menos tú debieras verlo, hij...

Una foto familiar. A mi derecha, en la pared que cierra la cocina. Le di en el centro con el plato nuevo. Tenía poco pollo, así que no ensucié demasiado. Pero esta vez mamá no puede más con sus nervios. Se larga a llorar sin pausa, hipando. Me decido.

—Má, mejor que se lo diga: no hablé con mi papá.

Le toma unos segundos procesar la frase. “No hablé con mi papá”. “Mejor que se lo diga”. Mamá deja de llorar.

—¿Cómo no...?

—Déjeme decirle, escuche, por favor. Hablé con la enfermera —hago una pausa, busco aire, ¿cómo se lo digo? Se lo digo así:— Mi pá murió hace setenta y tres días, mami.

Mi madre se derrumba. Sabía que eso ocurriría; lo esperaba desde que llamaron a casa anunciando que mi padre estaba afectado de la vesícula. Lo internarían. Qué problemas de vesícula, inquirió mamá, si siempre fue fuerte como un gorila. La convencieron con esfuerzo, trayéndole al mejor médico disponible. El pobre tipo tragó virutas de hierro para explicarle en detalle una intervención inexistente y los supuestos dos meses de convalescencia que demandaría. Luego, al trabajo, fuerte como siempre, como el macho que mami recordaba.

Voy hacia ella pero antes de que llegue ya está en el piso, aferrada a mis piernas. Es una escena repetida. Cuando papá se fue tras su sueño, hizo lo mismo. Llanto, piso, hijo. Pero entonces yo tenía poco más de veinte años y podía con ella.

Ahora levanto a mi madre con esfuerzo, cuidándome la espalda. Me cuesta. La arrastro a la silla, le acerco un Kleenex.

—¿Desde cuándo... desde cuándo lo sabes? —me dice con la voz entrecortada.

—Desde el día en que murió. Su gente me llamó. Me habían anticipado que pasaría. No era cirugía de vesícula, por supuesto. Fue veneno.

Fue veneno. Pero mamá no me para bola. Su mente se quedó atrás, girando alrededor de la muerte y sus consecuencias. En este momento puedo decir que me tiraré del vigésimo piso y hasta sonreirá.

—Entonces, Radamel, tú... —se alza suspendiendo el llanto, abriendo los ojos enrojecidos— Hijo, tú...

—Sí, mami, su hijo, Fidel Radamel Chávez, es el nuevo presidente de Venezuela. Desde el mismo día en que cumplí cincuenta y seis años y que papá murió.

—Presidente...

La miro y lo sé. Conozco ese tono de voz, esa mirada vacía. No me escucha, está hablándose a sí misma. Igual intento que lo sepa. Toda esta vaina es grande para mí, mami...

—...¿cómo se reemplaza a papá? ¿Cómo se llenan los pantalones de Hugo siendo su bastardo? No basta la camisa roja, hay que tener mucho guáramo. Todo esto es un cogeculo...

El cuerpo de mamá sigue físicamente allí pero ella flota en otra dimensión desde hace rato. Ha tomado su propia decisión y no importa nada de lo que diga. La veo hacer. Recompuesta, se incorpora sola, sin necesidad de que funja de vástago. Se acomoda el cabello y se quita delicadamente el rimel corrido con el Kleenex. Ya: está impecable otra vez.

Sé exactamente qué hará ahora: levantará la mesa, lavará los platos y se dará una ducha. Luego se pondrá el camisón y el desavillé rosado. Mientras se cubre de cremas, antes de acostarse, tarareará una canción de Rocío Durcal o de José Luis Perales.

Mañana para ella será otro día. No lo dejará ir, pero se alzará sobre el dolor atesorado y revivirá reuniéndose con amigas, políticos y militares amigos de Hugo.

Así funcionan las cosas: he sucedido a mi padre. La corona es mía. Pero, a diferencia de mi madre, cada hora por venir será para mí la misma hora, un día común, un calco de los setenta y tantos que le precedieron. Mi mundo son dos espejos enfrentados, una nada reflejada hasta el infinito.

Por eso no atenderé el teléfono, que sonará en todo momento rompiéndome los tímpanos. No abriré la puerta a los edecanes de Miraflores ni a los jababolas. No miraré el correo. El gabinete esperará por mí indefinidamente. Seguiré sin saber qué camino tomar. Que se encarguen ellos de los tubazos. ¿Qué hubiera hecho Hugo?

Lo único que haré será jugar a la Nintendo X-Box Wii, si es que de chiripa esa vaina funciona...

Más de una vez he pensado que debí irme a Miami cuando cumplí los dieciocho. Estudiar marketing, emplearme en el Banco Mercantil, en el Venezolano de Crédito. Quizá Cisneros me hubiera dado una posición en Claxson. Hasta podría haberme ofrecido para denunciar a mi padre a cambio de algún favor de los yanquis. Lo pensé, claro. A todos les encanta usar a los hijos rebeldes de los caciques. A esa perversión le llaman alta política.

Debiera haberlo hecho, pero... Me quedé en Caracas. La sombra de papá Hugo era imponente entonces y lo es todavía hoy. No tenía cojones pero tenía reparo. Y si antes no tenía cojones ni ideas, ahora es menos.

Tienes cincuenta y seis años, Radamel, no seas pendejo, piensa, piensa...

Suena el teléfono. Le grito a mamá que diga que no estoy. No te preocupes, Radamelcito, me responde desde el cuarto, no es más que una amiga.

Me estiro en el sofá y arrastro la consola de la Nintendo X-Box Wii por el cable. La enciendo. Chévere, funciona. Pongo Halo 31. La pantalla de la tele es un desastre: tiene un corte que la cruza de arriba a abajo y en las esquinas inferiores no hay nada de plasma. Pero conozco el juego de memoria. Soy campeón sudamericano desde hace quince años.

El televisor hace un ruido como el de los transistores viejos cuando se calientan.

Escucho a mamá tararear una canción. Es de Perales. “Treinta años de ser príncipe”. Siempre vuelve a Perales cuando le mejora el ánimo.

La noche se cierra más sobre Caracas. El menú de Halo se activa.


26 COMENTARIOS:

el tapir

Me aprece que hubiera funcionado mejor en tercera persona. ¿Hay una decisión estil{istica en operar en primera?

Luciano Federico

Fonseca, dale otra ceca.

Excelente! Usté 'sel Monstro de las letras comechingonas y galaxias similares y conexas. Una especie de zumo literario decantado del boom latinoamericano y lo mejor de la escuela de Carver-Auster. Por decir algo, vió?

Yo no soy muy leído, pero cuando veo una pluma como la suya la reconozco denseguida, le saco al tiro si es mapuche, ranquel o comanche. En su caso diría que es más tirando a la tribu de los sacabiromes.

Sacabirom y escriturante telúrico del ramo de la güeblog, me había salido el Fonseca, con estrategia de marketing spamundialmente distribuída en foros y salones, en jotmeiles y rincones.

Reciba este comentario como de quien viene y va rumbo al firmamento literario de Exysnsahd, Pabellón 4, Sala II, Sector Agudos.

Verbalmente suyo,

Luciano Ernesto

Machuca

Güeeeeeyyyy!!
Pinche güey hijo de tu pinche madre!!!

Esto es excelente, el mejor txt politico sobre Chavez El Rojo!!!.

Lo voy a hacer correr por mail!!

pinche Diego de tu pinche madre que cagado que eres, güey

Machuca la Ruca
en el DF -Tlalpan rules!

Camilo

Caramba, te metiste en un terreno "refaloso" y me gustó el resultado.
Meditando sobre la alternativa de utilizar la tercera persona, no llegué a ninguna conclusión... o mejor dicho acepto la propuesta! Usté' es el escritor maistro.
Me gustó el giro retorcido del futuro Don Hugo y su prole.

Autócrata

Parece q conoces Caracas y los venezolanismos muy bien, Diego!
Lo unico q lamento es que la historia sea tan buena que me lleve a pensar que tendremos dictador por muchos años!!

por dios!!!!!!!

pero es muy buena. el hijo no puede ser peor. aunque en la vida real no tiene ninguno con ese nombre. el tipo es un inutil. y me refiero al personaje, a radamel fidel, porque no quiero hacer un debate politico en un blog de literatura

muchas gracias por escribir sobre nuestra querida tierra, argentino!!!

Escuálido
desde la bella Caracas

Autócrata

y quiero decir algo mas, si se me permite: la amiga Machuca La Ruca (mexicana mi cuatecita, ¿verdad?) tiene toda la razon: es el mejor texto de ficcion (habia escrito "friccion" y lo borre pero me rectifico) sobre el autocrata innombrable!!!

amigos venezolanos y de america latina, esto no es un llamamiento politico sino literario: hagan circular "Caracas de noche", por favooooorrr!!

Marion

Realmente es un excelente texto. No tiene flaquezas.
Te superas con cada uno, Diego, y mantienes siempre alto el nivel.

Lo cual me lleva a preguntarme por qué no editas un libro. ¿Puedes responder a eso?

Marion Getz,
Summerland, FL

Diego Fonseca

Entré tarde, así que el post en pack será extenso... Ahí vamos:

Tapir: Hay momentos. En ocasiones, la historia "pide" primera y en otras tercera. También yo tengo momentos. Hay días en que no encajo la historia en 1ª y me sale naturalmente como narrador omnisciente. En otras, alterno... No tengo una regla, Tapir. ¿Vos?

Luciano Federico: Conozco a alguna de esas tribus que menciona y también a los comechingones*. Gracias por sus palabras, aunque no sé dónde empieza el elogio y dónde acaba el sarcasmo. Pídale al médico que le baje la dosis. Saludos a su amigo y mentor, El ProtoChilango.

Machuca: Muchas gracias. No tome las píldoras de Luciano más, por favor. Si no hubiera vivido en México creería que me está insultando por gusto...

Camilo: Parece que se hicieron las mismas preguntas con El Tapir. Nunca dudé: "Caracas de noche" siempre fue en tercera voz.

Autócrata: Esta es una historia con algún tiempo de vida. Conozco Caracas y algún par de lugares más de Venezuela. Viajé allí como periodista. Lindo país. Gracias por tus palabras; lo siento por lo que les toca. Aunque debo admitir que "Aló, Presidente" es uno de los mejores programas de humor que he oído. Me encantó escuchar a Chávez cantar canciones de Julio Iglesias. Superó a los guionistas de SNL, Mad TV y demás.

Machuca y Autócrata: Se agradece la circulación del txt.

Marion: Sus palabras son siempre balsámicas. No edito porque... ¿quizá mis txt no interesan a los editores? Confieso que recién ahora me estoy moviendo por eso. Si lees mi introducción a EGM, verás que me tomó una década decidir si valía el esfuerzo poner tinta sobre papel. Parece que no valía, nomás: creé un blog. En verdad, no sé qué responder a eso. Me gustaría publicar y estoy hablando con alguna gente que maneja proyectos que respeto. No sé en qué terminarán esas charlas. Otra vez gracias por sus habituales paseos por aquí (a todos).

*Nota a los lectores mexicanos: Los comechingones existieron. La tribu vivió en el centro de Argentina, entre las provincias de Córdoba y San Luis. No es ninguna alusión sexista hacia personajes de conducta sobrada de vuestra hermosa tierra, por si las moscas...

Tapi

Llegue a tu blog por intermedio de otro coterraneo, Camilo.
Felicitaciones por lo que hacés. Un saludo desde Las Varillas!!

Teresa

Escuálido:

POr favor, no me venga con esa vaina de que no hay debate cuando está a punto de provocarlo. Aclaro que no soy chavista sino todo lo contrario. Hasta me reunía en Chacaíto y Chacao, al comienzo de todo, para discutir las expectativas sobre este señor.

Disfrutemos la literatura y dejemos algo de lado las agruras.

Felicitaciones señor Fonseca por su pluma. Lo conocí en Caracas hace unos cinco años cuando usted estaba en America Economia y vino a hacer unas entrevias acerca de Chávez y la petrolera PDVSA. Fue a una de las cenas que menciono, donde habia otros empresarios y figuras venezolanas y permaneció en silencio. Cuando le dieron la oportunidad de hablar (si no me equivoco Luis Vicente León le cedió la palabra porque lo había invitado él), sus conocimientos lo pusieron en el centro de la atención.

Latinoamérica tiene que estar orgullosa de tener periodistas con su sapiencia, pues también lo he visto analizar la región en CNN y lo he leído en su revista. Ahora podemos aprovechar y disfrutar también de sus habilidades literarias.

Fue un gusto conocerlo y es un gusto reencontrarlo. Llegué a su blog merced a un amigo que ingresó para leer "Caracas de noche". No sé cómo llegó él pero espero que más venezolanos y más latinoamericanos y más personas ingresen para leer su material y lo hagan circular.

Nuevamente, lo digo por el placer de leerle y no por el de debatir porque no considero que éste sea el espacio adecuado.

Muchas gracias y siga deleitándonos.

Washington

Pobre tipo, realmente. Le tocó un padre abandónico con vocación mesiánica. Me cago en la familia (se puede decir cago?). Lo siento mucho, hijo, no te voy a dar bola porque estoy muy ocupado salvando Latinoamerica de los johnnies.

La vecinita, si saben a quien me refiero, anda en algo parecido. Se cree la gran cosa y no se dio cuenta que ya no tiene 20 años! Y esa boinita que se puso en Francia... Qué demodé!!!

Vecinos rioplatenses, avísenle que no hay dudas: le queda mal. Progresista vestida de Prada y Vuitton. Así son todos...

Washington, que no es DC

PD: Es al pedo, es un blog de literatura y se nos salta la cadena con la política. Che, vecinos del Río de la Plata, va en serio: si empujan con fuerza, la Rosada se les hunde el riíto que huele mal y se sacan de encima a la veterana con adolescencia tardía (no doy el nombre pq se entiende). Esa mujer me cae gordísima

Ana Lia

Buen cuento. Hace unos dias lei en otro blog a un autor que jugaba con una idea similar, poniendose en la piel de un personaje publico. El personaje era el futbolista Ariel Ortega.

Por lo visto Chavez planea quedarse larguisimo tiempo (lo embalsamaran para q dure tanto?) pq para el momento en que estire la pata / salude a la parca / entregue el recibo / evapore la carne ya estaran fusionadas todas las fabricantes de videojuegos

Y eso me parece muy bien, digo yo, porque mis hijos me cuestna un dineral: tienen los tres, Wii, PS y X-Box... Hasta yo los juego. (NO seré la hija perdida del Comandante Huguito??)

Ana Lia
Comando Argentino Pro Fusion de Wii PS y Otras Maquinitas

Johny B Good

Excelente. Qué bien manejas el ritmo. No pierde el paso nunca.

Y buen tema, ademas. Sabes elegir con quien "meterte"

Pablo

Genial eso que pusiste el finde sobre la obra de "neo-ficcion post-chavista" o algo asi. Lo mas bueno del texto, para mi, es que es universal. POdriamos habalr de cualquier otra persona, como un empresario o alguien que tenga poder por demasiado tiempo y encajaría perfecto
Si el principio de universalidad esta detras de toda buena historia, qué otra cosa podemos pedir de esta.
Me gusta, y eso es lo que importa, mas alla de toda la boludez de teoria literaria que yo quiera ponerle

Diego Fonseca

Tapi: Muchas gracias. Saludos.

Teresa: Un gusto. Gracias. Me halaga.

Washington: Se puede decir lo que quieras mientras no te pases de rosca --confío en el autocontrol invididual. Y no voy a hablar de política. Este blog no es para eso -ya saldrá el otro.

Ana Lía: ¿Qué blog era? Yo tampoco sé jugar a Nintendo y demás asuntos. Me quedé en el Space Invaders.

Johnny B Good: "Caracas..." tiene unos tres años. Y no tuvo nunca motivaciones mercadológicas (que no están mal, aclaro) sino que me impactó la idea. De hecho, estaba en Caracas cuando lo escribí.

Pablo: Estoy 110% de acuerdo. A disfrutar, ése es el asunto.

Marta

E-nor-me-tex-to
Debieras publicar este cuento en alguna recopilacion, tío. Es simplemente exquisito.

Marta

Marcos Javier

EXCELENTE
Nada mas.

Diego: deslumbras. A ver las editorias, libro para Fonseca para cuando????

Marcos, URU en ARG

Miguel

Magnífico, tío. Magnífico.

Diego Fonseca

Marta: Me encantaría.

Marcos y Miguel: Muchas gracias.

Garrafa

Excelente. Y coincido con los demás en que debieran editarte un libro con esto y más de lo que seguro tienes.

Pon un cuento más extenso en El Gemelo. Si es muy extenso, publícalo en partes. Perdón por presionar

Garrafa de Cinco
De paso por Florida antes de las tormentas

Michael

diego, eres muy bueno. me gusta muy mucho tu material. realmente creo que tienes un talento increible. historia sobre chavez it is the best of the best. A masterpiece fiction story about a -irrealista?-- character!

Mis congratulaciones,
Mike


PS: Alguno pregunto sobre mi ingles y es mejor que mi espaniol. Soy de Amsterdam pero vivo en US. No hablo ingles como americano pero intento.

Sandra

Buenísimo el relato! Pero la realidad supera a la ficción.
Miren esto que encontré leyendo diarios y tomando unos mates...

http://www.perfil.com/contenidos/2008/05/26/noticia_0045.html

Besos y seguí escribiendo Diego!

Sandra

Ahora si va el link completo.

http://www.perfil.com/contenidos/2008/05/26/noticia_0045.html

Saludos desde Córdoba.

Sandra

Pufff, la tercera es la vencida.
Es que Hugo no quiere que esto se sepa! jaj

http://www.perfil.com/contenidos/2008/05/26/
noticia_0045.html

Luis

Sandra, he leido su link y el texto de Diego y no lo puedo creer!
Realmente tienen razon queines dicen que la realidad supera al arte porque quién se iba a imaginar que esto ocurria en Venezuela ja ja ja
Usted sabía Diego?
Felicitaciones

Luis López

Diego Fonseca

Garrafa: Soy todo oídos al canto de sirena editorial. Y respondí a tu requerimiento con "La vigilia". Echale una mirada.

Michael: Tu español está muy bien. Gracias por tus palabras.

Sandra/Negra: Genial. Todavía no lo creo. Papá no le da bolilla y él reclama cariño...

Luis: Me enteré por La Negra, que me contó y subió el post. Ahora estoy un poco preocupado, porque me temo que todo lo que tengo va a ser superado por el periódico de anteayer.

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Diego