jueves, 12 de junio de 2008

Causa-efecto

Mi vida es la más pura causa-efecto.

Maté por primera vez a los dos años. A los ocho fue la segunda. La tercera, también.

Si maté entonces, y dos veces, fue por el precedente. Pura causa-efecto, así tuviera motivaciones distintas para cada uno de mis crímenes primarios.

A saber:

a) La primera vez maté por querer aprender.

b) La segunda por probar.

c) La tercera por leer mucho.

Ahí vamos:


Primera muerte: Guau

Era un cachorro de meses. Tenía papeles. Era perro, obvio; odio a los gatos.

Ah, no recuerdo nada de esto. Me fue referido —borgeanamente hablando.

Parece que fue así:

1. Mi mente apenas procesaba una decena de palabras: “papá”, “mamá”, “nene”, “pis”, “caca” y algo más. Pero en algún recoveco de esa amplia y oscura caja negra yo había guardado esta relación causa-efecto: algo sucio + tambor que gira (lavarropas) con agua y burbujas = limpieza.

2. Yo tenía ánimo investigador.

3. Mi madre cuidaba a mis hermanos mellizos.

4. Era mi oportunidad.

5. Yo tenía un cachorro. Lanudo era. Beige.

5. Había estado jugando en el patio con el cachorro.

6. La lluvia de la mañana había hecho un barrizal en el patio.

7. Yo tenía ánimo investigador + mamá cuidaba de los mellizos = oportunidad.

8. Llovió a la mañana + barrizal en el patio + yo y el cachorro jugando = sucio.

9. Sucio + lavadora = limpieza.

10. El cachorrito murió a las pocas horas con los pulmones llenos de espuma.


Lo descubrió mi madre. La alertó la chica de la limpieza. Era otra clásica relación de causa-efecto. Se basaba en esto:

1. Yo no era revoltoso ni ruidoso. Lo mío era el sigilo.

2. Mi madre cuidaba a mis hermanos mellizos.

3. Por esas raras habilidades de las madres, en el momento en que la mía sentía la ausencia de todo ruido, sabía que en algo andaba.

4. Las madres notan ese vacío así a su alrededor caigan bombas que destrozan tímpanos y tus hermanos lloren descogotados.

5. Mi sigilo + mamá cuidaba de los mellizos + ruido blanco = en algo andaba.

6. Mi madre me llama.

7. Yo voy.

8. La chica que trabaja en casa le dice: “No encuentro al perro”.

9. Mi madre me mira. Mi madre sabe. En algo andaba.

10. Me dice: “Nelson, ¿dónde está el perro?”

11. Yo, Nelson, respondo: “Tuto, mamá”.

12. “Tuto” = sucio.

13. Sucio + la lavadora + ruido blanco = en algo andaba.

14. La chica de la limpieza detiene la lavadora. Sacan el perrito tosiendo agua.

15. Perrito tosiendo agua + primera parte de la historia = ya saben el final.


Segunda muerte: Cucurrucucú

No me miren a mí, la responsable fue la ley seca. La prohibición de armamento. Mi padre me tenía terminantemente vedado usar gomeras, hondas, resorteras o como cristo le llamen.

Son armas. Yo tenía ocho años.

Entonces:

1. Prohibido usar gomeras, rifles de aire comprimido, navajas, cuchillas y demás.

2. Ocho años.

3. El ánimo investigativo de los dos años, pero más desarrollado.

4. Prohibido + ocho años + ánimo investigativo = minga de prohibido.

5. Conseguí que un amigo me regale las partes de la gomera.

6. Horqueta verde secada al sol de árbol del paraíso + goma para apretar brazos mientras se toma la tensión + alambritos + un pedazo de cuero usado = el arma.

7. Armé el arma a escondidas.

8. Tarde de siesta + padres dormidos = me escapo por la ventana.

9. Ru-rú, ru-rú: una paloma en un árbol de la vecina, a veinte metros de casa.

10. Estiro la honda.

11. Primer disparo. Fallo. Le doy a una hoja.

12. Disparo y fallo + hoja caída = la cabeza de la paloma al descubierto.

13. Las palomas te miran de dos modos: con ojos de muy listas, como diciendo “ya vas a ver”, o muy asustadas, como diciendo “no me mates, no me pises, no me pegues”.

14. Esta me mira asustada.

15. Estiro la goma. Disparo.

16. Rú... Al piso: le dí en la cabeza. Cae apenas aleteando. Está muerta antes de dar en el césped.

17. Prohibido + usar la gomera + catecismo a los ocho + paloma muerta = la culpa que me parió, carajo.

18. Tomo la paloma en mis manos. Corro al frente de casa. La calle es de tierra. Cavo con las manos. Profundo. Me duelen los dedos. Me sangran los dedos. Entierro la paloma.

19. Vuelvo al árbol del paraíso. Corto dos ramitas verdes; armo una cruz. La clavo donde la paloma. Tarea cumplida como corresponde. Con culpa y todo.

20. Pero la culpa no se me va. ¿Por qué, si le dí cristiana sepultura?

21. Oh, sorpresa...

22. Miro hacia la copa del árbol: un nido. La paloma estaba sentada en un nido. Oh-oh. Subo al árbol.

23. Paloma arrullando + nido = dos huevitos.

24. Paloma muerta + dos huevitos + la misma cantidad de catecismo que antes = más culpa.

25. Leyeron bien. No es imposible. Mismas cosas, doble culpa. La culpa cristiana se reproduce.


Cero y van dos. Al cachorro lo maté por querer saber cómo era aquello de “tuto” y limpieza. A la paloma por probar qué se sentía violar la norma paterna. Viene la tercera.


Tercera muerte: quiací, huevón

1. Cargo los huevos cuidadosamente en mis manos.

2. Camino velozmente a casa. Acabo de recordar algo.

3. Lo que recuerdo es un fragmento del libro “Dime...”. Los libros “Dime...” eran unos libros de tapa dura, rojos. Se llamaban “Dime qué” (pasó, ocurrió, sucedió y demás), “Dimé cuál” (es, fue y etcéteras), “Dime cómo” (se hace tal cosa, se forma tal otra y bla-bla-blá) y otras variantes.

4. No recuerdo cuál “Dime...” era pero decía algo como que las palomas empollan por calor. Así garantizan el crecimiento de su progenie.

5. Empollan por calor. Ahora se acaba la culpa. Voy a salvar a los palomitos. Qué gran misión reparadora.

6. ¿Adónde los empollo? Revelación: la cocina de mi mamá.

7. ¿Cómo los empollo? De este modo: sartén + fuego encendido (al mínimo, claro) = empollamiento artificial.

8. Mi madre se levanta en ese momento. Me pregunta si planeo morfarme unos huevos de codorniz a las tres de la tarde.

11. No, digo yo.

12. Miro a la hornalla. Los huevitos se habían reventado.

13. Huevitos reventados + culpa cristiana = boludo atómico.


Lo dicho, la última vez que maté fue por leer demasiado. Si sumaba que a la paloma (segunda muerte) la tumbé por probar cómo era eso de usar una honda, el deseo de saber me traicionaba otra vez. No era culpa de ser ignorante, sino de querer saber demasiado.

Dejé aquello, pero igual mi mujer duerme con un cuchillo bajo la almohada. Causa-efecto, si me muevo, me matan dormido.


25 COMENTARIOS:

› Anónimo

Diego, este cuento me gustó mucho. Me encantó: creatividad + economía de palabras + signos matemáticos = dulce e impecable cuento!!

Gracias. Adriana Rivera

Miguel

Maestro Yoda Gemelo, ¿acaso debo deducir que ha sido Ud mismo quien generó tales muertes? Me refiero a que no es el tal Nelson, que intuyo otro de los doppelgänger de su personalidad, sino el mero-mero Diego Fonseca.

Mójese, ¿fue usted?

Miguel,
DF

Marion

Excelente y rarísimo, nuevamente. Veo que te provoca jugar con las estructuras.

Marion Getz
Miami, FL

› Anónimo

Diego, me hiciste recordar cuando maté a mi gato (también sin querer, por supuesto)

Saludos

GG

Machuca

Pinche güey, el que describes eres tú, no me sacas esta vez. Lo peor es que ahora me creo todita que cada una de las historias pueden ser verdaderas. No serás un gemelo malvado de verdad????

Machuca La Ruca, en DF

Machuca

Ah, lo olvidaba. El txt es muy bueno y estas cosas son hallazgos que me parecen bueniiiisimos:

"Me fue referido —borgeanamente hablando" ka,ka,ká... buen guiño al Maestro de los argentinos.

"Yo no era revoltoso ni ruidoso. Lo mío era el sigilo" --ka,ka,ká, aunque no te conozca ya te estoy viendo, ka,ka,ká

"No es imposible. Mismas cosas, doble culpa. La culpa cristiana se reproduce" ka,ka,ká... Mi madre me matará por estar riéndome de estas cosas

Y el mejor es... "Por esas raras habilidades de las madres, en el momento en que la mía sentía la ausencia de todo ruido, sabía que en algo andaba"... la mía también!!!!

Machuquita recordando su infancia en San Pedrito Garcita Garciíta

› Anónimo

"No era culpa de ser ignorante, sino de querer saber demasiado"


Ja ja ja

¿De veras que mató a su perro a los dos años y que enterró una paloma con una cruz (hizo una cruz????) a los ocho?

Lo que consigue con todas estas historias es que no sepamos si es su anecdotario personal o la imaginación o una mezcla de ambos. QUé es? Se me va la mente pensando.


Joe B, California

› Anónimo

Yo también tenía los Dime!!!!!!
Pero nunca maté a nadie, así que la culpa no es dle libro, Fonseca.
Las cosas que te dirá tu madre --y después decis que los demás no tienen abuela!!

Solita y Solísima, Baires a full

PD: Desactivaste el permiso para que posteen sólo los que tienen cuenta de Google? Hiciste bien pero te la regalo con los Anónimos que no ponen ni siquiera quiénes son (no como yo, claro)

Diego Fonseca

Esto me pasa por entrar tarde: ahora tengo que dividir respuestas. Pero gracias por los comments.
Vamos por partes, a lo Tupac:

Adriana: Lector satisfecho + Buena crítica = ¿Te puedo vender mi próximo libro, che?

Miguel: Digamos que... algo hay. Pero no diré qué. Algunos lectores saben de esto -pueden escribir lo que deseen, sin rollo.

Marion: Bienvenida. Sí, me provoca.

GG: No te digo criminal porque fue un gato, pero yo nunca dije haber matado nada. Fue Nelson. ¿Podés vivir bien con la memoria manchada de sangre por el pobre minino?

Machuca 1: Acabo de llamar a mi madre y me confirmó que soy una buena persona, así que no. Por otro lado, ¿qué otra cosa iba a decir mi madre?

Machuca 2: De pie ante el Maestro Jorge Luis. De hecho, suscribo a Casciari en http://orsai.es/
2004/07/borges_desde_el_tabln.php
No me gusta echar más bronce sobre los bronces. Déjeme decir algo más, ahora que me piqué: Borges y toda la literatura es para leer en patas, en pelotas y charlando con los vecinos y amigos; no con pipa y la voz engolada. Esto (el pseudo impostamiento intelectual) ha hecho que la gente lea cada vez menos, construyendo un castillito de pelotudos que creen ser dueños de verdades absolutas sobre el "cómo leer a". Por idiotas de bóveda (por las alturas que ocupan) la gente se espanta con los libros. "Qué voy a leer yo, si para leer esto hay que saber todas las palabras raras que dice éste tipo". Ese mantra caga los libros. Consejo: cómprense libros y léanlos en cualquier lado, manchénlos con mayonesa, tíreneles café, mate y rompope encima. Dénles vida. Vídenlos.

Podría escribir más de esto pero me fui larguísimo y no es el momento ni lugar --creo que tendré que crear otro blog, carajo.
Sigo en el próximo post, abajo.

Diego Fonseca

Machuca:
Sobre lo sigiloso: Difícil que me viera, porque esa era la gracia. Quizá me intuya y eso es lo peligroso y divertido. Piense en sus años más mozos, ¿no le gustaba la idea de intuir al muchachito de sus sueños mintiéndole pavadas al oído?

Culpa: Rectifico: la culpa no es una construcción cultural exclusivamente cristiana, pero sí para el personaje de "Causa-efecto".

Madres: Así son. Tienen siete y hasta ocho sentidos. Increíble. Lo he visto. Se merecen más de lo que les damos, che.

Ya sigo con lo que queda.

Diego Fonseca

Joe B: Bienvenido. ¿Hacía tiempo que no estaba por aquí, verdad? Sobre su pregunta: ¿usted que cree? Ya dije que no voy a develar nada -o sí, pero no hoy ni ahora. Bah, quién sabe.

Soledad Solita: Las madres difícilmente tienen problemas con sus hijos mayores, como es mi caso. Los que la ligan siempre son a) el del medio porque viene con ADN de puente; o b) el menor, porque es salvaje como pocos. (Hace tiempo leí en El País sobre la psicología de los hermanos según su orden de nacimiento; fue divertido.)

Y sí, desactivé el permiso. Me preocupan más los Anónimos Anónimamente Pelotudos que pudieran decir tonterías -los he visto en otros blogs. Pero se los elimina y ya. Welcome back, light pigeon.

› Sandra

Hola!!! Que asesino en serie!!
Me hizo acordar de mi amigo Naco, que cuando iba a pasar la comunión tuvo que confesarse y no sabía qué era un pecado. Entonces le dijeron que diga todo lo malo que había hecho, y le confesó al cura que había matado 18 pajaritos a gomerazos. El padre Juanjo, lo mandó a rezar 18 Padre Nuestros, uno por cada pajarito caído bajo la hondera!
Beso, muy bueno.

Iván

Me ha encantado.
Sin duda saber demasiado es peligroso. Casi tanto como no saber nada.

Diego Fonseca

Sandra: Si los pájaros eran palomas, el Padre Juanjo exageró.

Iván: Bienvenido. Pero me voy por el fiel de la balanza que dice "mejor saber". Esconderse en la ignorancia es una excusa trillada.

Autócrata

Chevere. Ah, ya deje de esconderse, Gemelo, y diga cual muerte es suya.
Muy bueno lo de "el deseo de saber me traicionaba otra vez" y "no era culpa de ser ignorante, sino de querer saber demasiado". Estoy de acuerdo con Ivan.
Lei que puso un post en otro de sus textos porque le plagiaron el texto "Caracas de noche" en Venezuela? Como es eso?

Autocrata Escualido

› Anónimo

Creo que como vos y los demas tambien tengo mis crimenes intimos de la infancia. Yo me divertia atandole las patas a los canarios. No las de un mismo canario sino la pata de uno y la de otro. Usaba un hilo de algodon, como esos para atar chorizos. Pobres canarios, no sabes el despelote. Era una jaula enorme de mi hermano. Viviamos en Entre Rios y el salia a entrampar pajaros. Tenia cotorras, los canarios (uno blanco espectacular) y hasta curucuchas, pero se morian enseguida.
Yo a las curucuchas no las tocaba porque me daban lastima pero al canario amarillo le tenia algo porque siempre lo ataba con otro amarillo. Se llamaba Paquito y eso no era original porqye creo que todos los canarios se llaman Pepe o Paquito. Estos dos cuando estaban atados se largaban a volar dentro del jaulon y armaban una que ni te cuento.
Este cuento me hizo acordar de aquello. Lo emjor de tu cuento es que evitaste la narracion (ojo que no soy critico ni toda esa cosa de la que te quejas en un comentario sobre Borges, que coincido con vos). Como evitaste la narracion no contaste todo asi que nos dejas a nosotros llenar los huecos. Como dice la lectora Adriana aqui arriba, es impecable porque la economia de palabras ayuda a que uno mismo juego.
Te pasaste, man (y yo tambien con la extension)
Disculpenme que no tengo acentos ni nada pero estos teclados yanquis sin espaniol son una pinchila, como dicen los cordobeses. Aguante la campania para que no respeten la "h", de paso
uf, larguisimo
buen blog, gemelo malvado. volvere

Sebastian N. A.
Miami

parapo

hola diego,

la tribu shizu no existe, sólo fue una invención mía, así que no tema. nadie la reconocerá en sus crimenes de Ranelagh. es más, si le gustó el texto puede usarlo.

Un saludo.

y

genial...no solo por lo breve, sino por lo real.
todos fuimos (somos) un poco Nelson, o diego, o ese grandioso gemelo malvado que mas que un blog, es un espejo.

que grande diego!!

Yesica

Diego Fonseca

Autócrata: Quizá uno de estos días cuente algo. Algunos saben. Lo de Venezuela me lo envió una amiga: alguien copió "Caracas de noche" y lo distribuyó casi-casi como propio, sin citar autor, fuente, blog... Eso.

Sebastián: Muy divertido la historia de los canarios, pero me suena a mentira de pueblo. Igual, vale. La intención de construir la historia sin completar los "vacíos" era precisamente la que describiste. Me alegra que les guste.

Diego Fonseca

Parapo: ¿De veras que es usted? No asuste, che, que soy de corazón débil. Confieso: a mitad del mensaje ya suponía la invención, pero igual me engañó un rato. Un gusto tenerlo por EGM.

Y: Sí, todos somos espejos, pero el mío se rompió varias veces. Gracias por el regreso, Y. ¿Por dónde andaba? No me diga que prefería trabajar a perder el tiempo por aquí que me voy a creer que somos todos profesionales, che...

Nippur de Lagash

Jajaja, qué hijo de p...
YO cuando era chico quemaba cascarudos y bichos bolita con un encendedor. Califico para escritor?

Marcos Petracchi

Diego Fonseca

Nippur: No sé. Para boy scout seguro que no. Para niño promedio, clavado.

Pablo

Je je, yo hacía cosas peores, sumerio. Como juntar hormigas coloradas y meterlas en la cama de mi hermano debajo de las sábanas. Todo el dia se quedaban las hormiguitas ahi, todo el dia. Cuando mi hermano se iba a dormir se les notaba el embole acumulado.
Y como yo iba a clase a la mañana, mi hermano se vengaba poniendome tachuelas en el piso.
Los pibes tienen cada cosita que si las hicieran de adultos los meten presos sin contemplaciones
Me gustó mucho Causa-efecto. Más de este tipo?
Pablo Urranda

Un fantasma recorre el Sur

Una simpatiquísima historia doméstica y del tipo que te preguntaba antes en el chat: descontracturada.
Como dice Adriana, al principio: economía de palabras. Me encantó. Más?

Fantasma

› Anónimo

me parece que esta muy bueno y lo mejor es que evitaste el relato largo sin fin de otros cuentos

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