LA REVOLUTA - EPISODIO 8
—Don Raimundi, ¿me deja hablar con el Osvaldito un rato?
—‘Perate, che, ¿o no vé que 'toy atendiendo?
Benito Raimundi pisaba los setenta y cinco años pero tenía el cuerpo de un hombre de treinta. La espalda cargada, los hombros gruesos y brazos inabarcables. Casi no tenía pelo. Los enormes ojos azules resaltaban el bigote canoso y tupido. Su cara parecía la bandera de Uruguay.
4 doppelgänger:
Vamos a poner algo aquí para no dejar esto en cero, Diego. jaja
Me voy para el Piquetero.
Allí vamos, tons.
A ver entonces...
Sigo al grupete entonces. A por Piquetero.
Publicar un comentario en la entrada
Bemvindo.
Somos gente grande, así que no hay moderación de comentarios anónimos. Los comentarios ofensivos van a parar al tacho de basura.
Diego Fonseca