lunes, 7 de julio de 2008

Tampoco hay que ser tremendista

No me hable de integridad, López, ¿o no me ve?

Lo sé, pero desdramaticemos, Sr. Gerente. Tampoco hay que ser tremendista.

Qué fácil, ¿usted se acuerda cómo era yo un año atrás? Entero estaba. Entero. ¿Y tiene presente cómo empezó todo? La pierna fue.

Subía la escalera. Yo estaba ahí.

Exacto, y se me quedó allí, de pie, solita la bestia, en un peldaño. La llamé y no vino. Volví a buscarla y se me negó.

Una experiencia tremenda, Sr. Gerente.

Y que lo diga, López. Después, el brazo izquierdo. El brazo izquierdo, dios mío. ¡Abriendo una puerta!

A la Dra. Gómez, de Contaduría. Una dama.

Qué dama ni dama. Le abro y, en vez de un “Gracias, Sr. Gerente”, ve que el brazo se me queda colgando con la mano agarrada al picaporte y se pone a gritar como loca.

Es comprensible, la impresión. No es fácil, Sr. Gerente.

¡Y dígamelo a mí! ¿Acaso no sufrí yo un soponcio cuando se me quedaron la otra pierna y el otro brazo?

Ahora que lo dice, qué mal momento... Qué drama, qué angustia. Una situación inenarrable, Sr. Gerente.

Primero la pierna. Hasta ese momento yo la llevaba bien. Andaba a los saltos y se me volaban todas las BIC, pero cojo y todo manejaba mi vida. El problema es que esa tarde entrando a la reunión de Personal, López, fíjese lo que le digo, yo presentí algo. Sí, López: pre-sen-tí-al-go. ¿Vio cuando va por la calle y sabe que el auto va a pasar por el charco y lo va a empapar? Bueno, igualito. Cuando dí el último salto para cruzar la puerta, ay...

Ay.

...la pierna que se empaca, que se queda tiesa, puestita ahí. Ay-ay-ay... Salté al vacío. ¡Me rompí el alma, López!

Pobre, Sr. Gerente. Hubo que levantarle el torso del piso, pero ni nos dimos cuenta de que había más.

Ah, ¿y ahora usted me habla de que no es fácil para los demás? Piense un poco lo que es para mí, López. Ustedes me ponen sobre la mesa y yo quiero sacudirme la pelusa de la camisa... ¡Pero no tenía con qué!

Yo recuperé su brazo, Sr. Gerente. Si hasta quise acomodárselo en el hombro y nada, no había modo. El pobrecito ni se dio cuenta, quería sacar la pelusita en el aire, pateaba como un chanchito, corto y rápido.

Me tuve que sacar las pelusas a soplidos, López. Una vergüenza, y con el Gerente Regional ahí, che.

No sabe cómo lo entiendo, de verdad. Ahora, si me disculpa, usted...

¿Y anteayer? Yo ni sé cómo cuernos sigo, pero salgo de casa y tengo que ponerme a llamar a mi mujer a los gritos porque el gato me anda olisqueando con cara de angurriento. No es que la pobre diabla no tuviera ya suficiente con que su marido fuera nada más que torso y cabeza... No, ahora era sólo cabeza. Se me quedó el resto en la cama, López, en la cama.

Lo sé, lo sé, me lo contó ayer mismo. Y lo lamento mucho, Sr. Gerente, pero, ¿sabe?, la vida sigue. Y la empresa también, así que, usted disculpe, ¿no?, pero necesito saber de qué modo razonable va a seguir usted firmando toda la papelería y dirigiendo al personal.

Y qué se yo, López. Razonable... ¿A usted le parece razonable hablar con una oreja?


22 COMENTARIOS:

Ulises

¡Super-superdivertido! Si eso le pasara a una actriz de cine o a Iker Casillas todo el mundo iría corriendo detrás para quedarse con algún trocito y subastarlo en el e-bay.

Johny B Good

Fonseca, tu sentido del humor es muy bueno. Y tus descripciones muy gráficas. Muy divertido, como dice Ulises.

Claudia

¿Qué dirigen estos tipos, una multi? Fonseca, ¿es "fisión" de mentira? Pobre el tipo que se quedó sin nada, pero el tal López perdió el sentido.
Me divertí y en un lunes eso PAGA EL DÍA!

Diego Fonseca

Ulises: En tal caso, esta sería una burda noticia de E!. Cuestión de tiempo. Ya aparecerá algo así.

Johnny B.: Gracias. En realidad, soy una anciana aburrida encerrada en un geriátrico. Sin sol.

Diego Fonseca

Claudia (¿Miss Heinz?): "Fisión dendeveras". Nunca ví una oreja parlante en una oficina, pero sí gente que no tiene cerebro. Es horrible. También ví a una gerenta de una compañía de IT reventándole un granito en la espalda a otro gerente de la misma compañía de seguridad informática. Yo había ido a hacer una entrevista a un director. Fue en México. Un asco, che. Los ví y escuché por la puerta entreabierta. No quise hacerlo, pero ya estaba ahí y me daba fiaca irme. Tampoco estaba lo suficientemente árido como para levantarme y darle instrucciones, porque la mina le estaba reventando la espalda al tipo. Tenía unas uñas "puntudas", dijo él. Tendría que reproducir esa conversación algún día.

Fe De Villa

Si es una metáfora, compro. A veces siento que hablo con orejas, cabezas huecas, muebles. Demasiada gente no comprende.

Fede Villa
Argento-bogotano

› Anónimo

La verdad es que está bueno. Llegué al blog por el mail de un amigo y volveré. Buen sentido del humor. Se lo voy a mostrar a mis empleados, al menos yo estoy intacto

DB

Marion

Simpático, bien logrado y con tu típico humor negro.

Marion Getz
Miami, FL

Daniel

Muy bueno, Gemelo.

Machuca

Es desopilante:

"El pobrecito ni se dio cuenta, quería sacar la pelusita en el aire, pateaba como un chanchito, corto y rápido".

Juaaaaa!!!

Perdonen...

Juaaaaa!!!

Marta

Vaya, dejamos las muertes pero no el humor negro. Más risas, Gemelo.

Nippur de Lagash

Mataría que alguien ilustre esto, Gemelo. Onda comic... Genial.

› Anónimo

En partes ;-), es muy divertido. Descubrí el blog vagando y me gusta

Javier, de Argentina

Le juro que es la ultima vez que pongo el "de Argentina" porque esa localización de oyente de programa de TV de cuarta (Habla Pedro de Lugano, "Nienbra") me rompe las que te dije, pero como no me conecté con mi Gmail siento que tengo la obligación de hacerlo)

Diego Fonseca

Fede: Bueno, nosotros tampoco. Por algo es comunicación. Sin diálogo, vas solo.

DB: Gracias y bienvenido (a todos los nuevos lectores, de paso). Muestre pero no practique. A veces creo que "Tremendista" es una ficción de ciertas tupacamarizaciones corporativas.

Diego Fonseca

Marion: Su generosidad es célebre.

Daniel: Gracias.

Machuca: No sé cómo te lo imaginás, pero a mí también me causa gracia.

Diego Fonseca

Nippur: No es mala idea. Una ilustración no vendría mal. Voy a preguntar por ahí.

Javier: ¿Completo se perdían cosas? (Iba a poner el emoticón de guiño pero los emoticones me caen pesados como a vos la localización.) Buen chiste de "Niembra". Siempre me pregunto por qué en su programa grita todo el mundo.

Soboro

Oh, maravilloso el relato.
Gracias por tenderme el lazo en mi correo para poder disfrutar de este texto.
Lo interpreto como una alegoría sobre la disciplina del horario, de lo inhumano de la sociedad, pues, a pesar de que vivimos con problemas constantes que nos acucian (nada tan increíble como irnos poco a poco desmembrando, pero sí acontecimientos y accidentes que tomamos como si nos hubiera ocurrido algo igual) debemos cumplir con nuestras obligaciones para seguir viviendo.
Buen relato y encantada de conocerte.

Soboro

Bueno, creo que ahora saldrá mi imagen y mi dirección al blog.

Soledad

Me acaba de pasar esto: Estoy en la oficina, laburando como descosida, y escucho de otro box a una compañera embolada: "Ufa, ya perdí la cabeza por este laburo, ¿qué quieren ahora, que les deje los riñones?"
Me tuve que ir para que no se sienta mal porque creyó que me reía de ella. Ya le pedí disculpas y le conté que fue porque me recordó a "Tampoco hay que ser tremendista". Ahora me dijo que iba a pasar por el blog.
Grande, Diego

Diego Fonseca

Soboro: Bienvenida y gracias. Perdone que no diga más pero soy el dedo meñique de Fonseca y aun no estoy entrenado.

Soledad: ¿Y les dejó los riñones?

Marcos Javier

Buenísimo. Mi mujer se hizo pis de la risa. Objetivo conseguido, Fonseca. ¿Cómo hacés para combinar periodismo y literatura? A veces el límite se me hace difuso. Como ser de Boca y River al mismo tiempo.

Diego Fonseca

Marcos: Creo que sólo cambio el chip. Basta sentarse a pensar.

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