LA REVOLUTA – EPISODIO 23
—Te digo que no escucho nada más... —insistió Ana y Prasky volvió a poner cara de incrédulo— Hay como un murmullo, muchas voces, pero nada distinguible, y mirá que acá pasa un mosquito y se entera el pueblo.
—Capaz que las paredes de la panadería son más gruesas acá que en la cocina.
Prasky sacó la oreja de la medianera del cuarto y se sentó en el piso. Pensó en lo bien que le vendría un cigarrillo en ese momento, aunque llevaba cinco años sin fumar. Ana se sentó a su lado también quitando la atención de la pared.
—Acá pasa algo, te digo...