lunes, 24 de noviembre de 2008

Parsifal

Había una vez un hombre que nació sin piernas. Su cuerpo limitaba con el piso a la altura de la cadera. La broma recurrente era que el hombre nunca participaba de fotos de cuerpo entero. A él mismo le gustaba decir que lo suyo era el plano medio, nunca el primero. Hay que vivir cómodo y liviano, reclamaba. No entramparse.

Su madre le llamó Parsifal por amor a la ópera. Parsifal nació en Medellín y eso ha marcado su vida tanto como la ausencia de piernas, pies y dedos de homínido allá abajo.

No obstante, diosito dotó a Parsifal de un miembro destacable y un humor aun más descomunal. Él dice que, erecto, lo usa para impulsar el carrito con ruedas que lo transporta de un lado a otro de la ciudad. Clavándolo en el piso detiene el envíon de los descensos de los cerros. Hombre y skate integrado, dicen que se burla.

Las mujeres aducen que entre las sábanas Parsifal es un salvaje. Sin patas pero dúctil, propietario de manos mágicas y una hombría inagotable. Las damas que concurre Parsifal son prostitutas y por eso mismo no hay por qué creer pero ciertamente tampoco descreer de sus afirmaciones.

Parsifal es locutor de radio. Como allá abajo, diosito le ha dotado también arriba. Su gola, palabra que adora pronunciar, modula una voz profunda, ronca, de actor de los ‘50s.

Parsifal conduce un programa de autoayuda. Pone música de Domenico Modugno y Fausto Papetti y su tema de apertura es celebrado por todos: “Volo AZ504”, de Toto Cutugno. Luego, Parsifal lee poemas y dialoga con las personas. Así consigue novias, aunque ninguna le ha durado. La que no sale espantada al verlo sin piernas, huye por las dimensiones del miembro. (Primero procura domarlo, claro.)

El hombre no desiste. Recientemente, su programa ha sido distinguido con un premio nacional. Parsifal está planeando ahora su viaje a Bogotá. Dejará por primera vez en la vida los cerros y las ondulaciones de montaña rusa de Medellín, por lo que se ha visto asaltado por cierto comprensible nerviosismo. En Medellín es una personalidad fenomenal; en Bogotá teme pasar apenas por fenómeno humano.

Los organizadores de la premiación desconocen las condiciones físicas del hombre y él no creyó conveniente alertarlos. Sólo ha dicho que precisa un banco elevado para el escenario. Le respondieron que sí. La gente que organiza eventos está acostumbrada a cualquier tipo de requerimiento extravagante. Si los cantantes de baladas piden flores del Ecuador y frutas frescas de Venezuela, por qué no un locutor paisa una banqueta.

La comuna de Medellín, en vistas del lauro, ha querido honrarlo anticipadamente. Las autoridades regalaron a Parsifal un nuevo carrito con las cuatro ruedas de titanio y neumáticos inflables. Eléctrico, además.

Es una risa. El carrito no es otra cosa que un cuadrado de madera con un mullido cojín adosado, las cuatro rueditas son de triciclo de niño y el motorcillo, a baterías recargables, tiene menos de dos caballos. Al frente del carro las autoridades remacharon un cartelito de chapón plateado: “Medellín, a su nuevo hombre célebre”.

Parsifal ha ido a recogerlo circunspecto. Se vistió con saco y corbata. Sin pantalones, por supuesto. Lo ha acompañado una de sus novias prostitutas. Una morena de piernas de jirafa y caderas bamboleantes que nada más arribar a la casa de gobierno saluda al alcalde y medio concejo por su nombre de pila. Ardexon, Bressman, Exenover, Gislayner, Jhovainer, Kipler Fenerson y John Jairo Williams. También a una concejala. Mi Yosbelly, cómo está, mamá, le dice.

Parsifal sonríe. Sabe de qué va. La ceremonia se agota pronto, más por el apuro moral de los administradores que por desconsideración. Parsifal recoge el carro, saluda, pronuncia unas palabras de agradecimiento con su voz de caverna y parte. La concejala Yosbelly dirá luego a la prensa que Parsifal es un orgullo para Medellín y que bla-bla-blá. Lo que no comentará es que más de una vez se entretuvo hociqueando la entrepierna ausente del hombre para dimensionar el famoso miembro. Esa noche, tras apagar los candiles y desvestirse de suntuosidades, la morena en persona le contará cómo es.

Horas antes, la misma negra irá a la estación de buses a despedir a Parsifal con un beso en la frente.

Ganales —le dirá—. Mostrá a esos bogotanos quiénes somos aquí. Y sobre todo, muy importante: que no te entrampen.

Plano medio —responderá él.

Antes de subir al bus, Parsifal le pedirá que bote el carro nuevo. Viaja con el antiguo. La comuna olvidó hacerle al regalo un canalón profundo para que el tullido acomode el asunto. Luego besará al mujerón suavemente en los labios, se acomodará el peinado y saludará con la mano a los pocos congregados en la estación justo cuando se cierra la puerta. Nunca más volverá a Medellín.

18 COMENTARIOS:

Diego Fonseca

Bienvenidos
La semana que pasó el formulario de Piquetero VIP tuvo infinidad de problemas para funcionar. Espero que no sea ésta la de EGM.

Esteban Dublín

Me siento como en casa con Parsifal. Un saludo, Fonseca.

JOHAN BUSH WALLS

Debo decir que en algo me parezco a Parsifal, aunque, claro está, yo si tengo el cuerpo completo.

Salú pue.

Claudia

Hombres... "Dime de qué presumes y te diré de qué careces"...
Seguramente los parecidos son porque les encantan las óperas.

Sabés qué me pasa con este texto? Me gusta porque podría caer en el pornito soft barato pero el erotismo fálico de Parsifal no es sino un detalle. La historia es la parte humana, que te atrapa. Sencilla y bien atrapante.

Miss Heinz

PD: La semana pasada no andaba bien el Piquetero, Gemelo

› Cachivache del Kurdistán

Es cierto lo que dice Miss Heinz. El texto supera al hecho.
Saludos.

Marion

Miss Heinz dio con las palabras exactas: es una simple historia muy bien contada donde el sexo del hombre es un detalle para entretenernos.

El personaje de la prostituta negra es divino.

Marion Getz
Miami, FL

› Cari Ortiz A.

Muchos hombres pretendiendo la fama de Parsifal, eh! Como si todos pudieran tener esa voz tan engolada!

› Agent Fox (X Files)

No quiero ser menos que Parsifal pero... ¿oyeron hablar de que me internaron en una clínica de adictos al sexo? El pibe era mi vecino y me pedía consejos.
Ea-ea-pepé.

Diego Fonseca

Hola a todos. Comienza otra semana agitada para mí. Intentaré responderles en la medida de lo posible. Aquí vamos.

E
Saludos.

JBW
¿Usted también tiene voz de locutor?

Miss Heinz
Gracias. Sí, no sé qué pasó con Piquetero VIP. Espero que esta semana funcione. Si no es así, envíenme un mail a: lectores@elgemelomalvado.com

Cachivache & Marion
Gracias.

Cari Ortiz A.
Todo hombre quiere tener la de Parsifal.

Agent Fox
Este texto da para que las pretensiones crezcan y crezcan y crezcan y...


Nos vemos.

Luc

Me encantó. Hasta los mínimos detalles (los tanos en la radio). Ese Parsifal es un personaje más que querible. Me hizo pensar todo el tiempo en la historia de los freaks en los circos. Esta foto me impactó muchísimo, por ahí ya la viste:

http://bp3.blogger.com/_7RIhNu-xRGw/SIRh4RgY-OI/AAAAAAAAALM/DLKkPiOXz8Q/s1600-h/bowen.jpg

Abrazo

› o_0

tio, cuanto link ves, link copias

piyamadecalle

Me gustó este texto y otros sueltos que leí en el blog. Empecé a entrar hace poco y miraba con recelo las novelas (la falta de tiempo me impide arrancar desde el comienzo, y los capítulos sueltos me desconciertan), pero con estos me convenciste.
Uno de estos días me voy a tener que dar una vuelta sin apuros, con el mate preparado y un atado de puchos listo, para leerte tranquilo y descubrirte de a poco. Creo que lo voy a disfrutar, porque tu estilo me gusta mucho.

Saludos.

JOHAN BUSH WALLS

Por supuesto que me refería a la voz. Lo que pasa es que las patojas siempre se ponen a la defensiva.

Salú pue.

Diego Fonseca

Luc
No la ví. La veo y te digo.

o_0
¿Puse bien tu nombre? No entendí lo que quisiste decir.

Piyama de Calle
Gracias y bienvenido/a. Prometo pasar por tu blog apenas tenga algo de tiempo.

JBW
Efectivamente, hay gente que se confunde. No es fácil sobrellevar una gola cavernosa.

› Rogelio Federer Express

Parsifal, un maestro. Me encantaría conquistar a las chicas sabiendo que tengo esa... voz

Catalina Marchita

"Esa noche, tras apagar los candiles y desvestirse de suntuosidades, la morena en persona le contará cómo es"

Excelente descripción lésbica. E-x-c-e-l-e-n-t-e.

› Mariquena Monti

Parsifal tiene la cara de Lionel Ritchie? Es el único modo que tengo de verlo. Puedo verlo así?

› El Bonete de Horacio

Qué ternura la de Parsifal. Y tiene razón alguien por allí: tiene la cara de Lionel Ritchie. Y se viste como en los años setentas.

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