lunes, 19 de enero de 2009

Vírgenes

Al Chiripa el helado le gusta mucho. Y más que el helado le gusta hacerse el interesante. Jueputa. Capaz que estas cosas las supo siempre y endemientra se las anduvo guardando. El Chiripa es así. Hoy es tu amigo y mañana te moja la oreja. Pero hay que reconocerle que pal chismorreo es mandao a hacer. Y que si te canta la justa, mejor dejá el helado, secate la boca con las mangas y escuchá, porque detrás hay algún quilombo que merece atención. Porque es verdadero o, mejor, porque es una buena mentira.

Al Joaquín y al Camilo, me dijo el Emilio, el cura les prohibió ir a la procesión.

El Chiripa lo dijo con cuerpo ‘e susto. ¿Qué es cuerpo ‘e susto? Un invento del Chiripa, el más inventor del barrio. El cuerpo ‘e susto es así: abrís los ojos como el dos de oro, levantás las cejas como si Trobbiani estuviera justo-justo-justito por meter el gol del campeonato a River y subís los hombros como si así pudieras empujar vos también la pelota. También juntás los dedos de la mano en un puñadito, como agarrando un plumerito. ‘Tonce sacudís la mano varias veces y agachás la cabeza paentrar en confianza. No mucho, porque ahí el cuerpo ‘e susto se convierte en cara ‘e secreto.

No le creímos nada al Chiripa. De tanto inventar cuerpos y caras y poses y gestos capaz que también inventó lo del cura. Pero él insistió.

Losotrosdía, cuando la Mary y el Cayetano, los padres del Joaquín y el Camilo, fueron a la reunión de padres catequistas, el cura Pedro los separó al final y se los llevó pa’ la sacristía. Media hora los tuvo. El Joaquín y el Camilo no sabían qué mierda hacer. Los dejaron esperando arriba del auto y se empezaron a cagar en las patas del julepe. Maginate, se hacía de noche y a esa hora por el frente de la iglesia siempre pasa el Hombre Sin Cabeza.

Ufa, otra vez el Chiripa con el cuento del Hombre Sin Cabeza. Y eso que ya le dijimos: el Tito no puede ser el Hombre Sin Cabeza porque tiene cabeza y es más bueno que la leche Nido. Pero al Chiripa a porfiao no le vas a ganar: que sí, que el Tito es el Hombre sin Cabeza, que se pone una bolsa e papel marrón en el marote y ya está, sale por las calles a asustar a las viejas y los pendejos. Claro, dice el Chiripa, cuando vos tenés más de ocho años, que es la edad en que dejás de ser pelotudo, no le creés nada y lo perseguís para sacarlo carpiendo a patadas en el orto. Pero los pendejitos de siete paabajo se la comen completa y mientras haiga uno que se la crea, listo el pollo y pelada la gallina: el Hombre Sin Cabeza esiste y es el Tito Cartussi, el sobrino e la Tita.

No hay caso discutir, así que lo dejamos terminar paque volviera a lo importante. Resulta que la Mary y el Cayetano tardaron una hora entera en salir de hablar con el Padre Pedro. Cuando llegaron al auto, el Joaquín ya se había meado del susto de que anduviera el Tito con la bolsa e cartón. El Camilo estaba controlao. El problema fue que, cuando el Cayetano abrió la puerta el maricón del otro no aguantó más y se pegó un grito del carajo, así que el Camilo, chau, meado también.

El Chiripa quiso ponerle más picante:

El viejo los hubiera fajao ahí nomás porque le mancharon los asientos del Fía IAVA pero en cambio se las dejó pasar porque...

Ahhhh, calláte, criminal, ya estás exagerando —lo interrumpió el Sordo Perez. ¿Qué decís, Chiripa? Que los va a perdonar si los caga a pedo todo el tiempo el Cayetano... Dejá e mentir, clavador.

No, te juro —insistió el Chiripa, poniendo cara e jurar, que se hacía escupiendo en el piso y dándole un beso a los dedos mientras hacías una crú. La que sí estaba caliente era la madre, pero el padre se subió al IAVA muerto e risa y se las tomaron sin decir pelusa. Denserio, me lo dijo el Camilo, y mirá que el Camilo no miente porque lo tienen penao.

Ma’ sí, le volvimos a creer paque terminara. Resulta que el Padre Pedro andaba recontra enculao con el Camilo y el Joaquín por dos cosas. Primero, porque se hacían los locos en el Colegio de la Irmaculeada. Como los dos van a la escuela a la mañana, a eso de la una se paran al frente e la entrada del colegio de las minas con una revista porno, y como las monjas no andan cerca porque están organizando la izada e la bandera, estos dos se las muestran a las chicas.

Y a las pendejas les encanta —dijo el Chiripa, poniendo cara e diablo, que no era una cara sino un gesto: dos dedos en circulito y el índice e la otra mano en el medio haciendo como los tubos de las bombas de agua, meta y ponga, padentro y pa juera.

Ahí nos entusiasmamos y nos enteramos que los dos hermanos, que eran unos mellizos tranquilos cuando estaban con los grandes adelante y se desataban apenas se metían en la banda, ya le habían dao besos a dos pendejitas de diez años de la Irmaculeada y se habían desnudao con otras dos más. Tomá pa’ vos. Cuando el Chiripa contó esto, el Joaquín y el Camilo se volvieron diuna nuestros ídolos, pero cuando dijo que hasta se habían tocao ahí, casi como que no le creímos por eso de que exagera y mucho. Pero ‘tonces contó que el Camilo se lo había dicho jurando con la señal e la crú y ahí sí: los dos hermanitos Maggia fueron como los Súperman del barrio, de la ciudad y de la provincia.

Pensá un poquito: el Joaquín y el Camilo veían minas desnudas en las revistas y se besaban y se ponían en bolas con las pendejas. Eran como unos campiones de la concha e la lora hasta para el Chiripa, que era medio envidioso y, pano quedarse atrás, decía que él también hacía esas cosas. Pero, otra vez, nosotros no le creíamos demasiao porque, además de inventar caras y gestos y la mar en coche, nos enseñó a ver cuándo alguien nos metía el perro. Y nosotros sabíamos que si el Chiripa decía que no estaba envidioso iba a hacer la cara ‘e pistola que se ríe y dice que los demás son sus amigos y que él no tiene envidia de los amigos. Y eso fue lo que hizo, y hasta se puso colorao y todo, así que no le funcionó.

Las monjas le contaron todo al Padre Pedro porque una de las pendejas le dijo a una amiga lo que hacían con el Joaquín y el Camilo y esta otra era remaricona y lo chivatió todito —dijo después y puso cara de no hay que confiar en las minitas, que nada más era bajar las cejas como enojao y hacer una especie de puchero mientras movías los dedos en puñadito, como el Tano Parlanti cada vez que dice “ma’ ché.

Tonce nos contó la segunda cosa por la que estaba recaliente el cura. “Resulta —dijo haciendo la cara e interesante, ahuevonando los ojos como dos papasque parece que dicen que vieron al Joaquín y al Emilio espiando a la Virgen”.

¿Qué virgen? —preguntamos nosotros, todo así, como intrigaos.

¿Cómo que qué Virgen, boludo? La Virgen.

Ah, la Virgen —lo dijo tan convencido que supimos que hablaba de la Virgen.

Bueno, parece que el cura había ido a dar una clase al Colegio de la Irmaculeada sobre el rispecto en la iglesia y todo eso y les dijo a las minitas que una muestra de rispecto era que todos se arrodillaran ante la Virgen. Y pasa que va una de las pendejas que el Joaquín y el Camilo se ponen en bolas y le cuenta a estos dos: que la Virgen esto y que la Virgen aquello y que la rodilla así y que la rodilla asá. ¿Y qué se les ocurre a estos dos pelotudazos? —dice el Chiripa poniendo cara ‘e intriga, o sea, mirándonos a cada uno con los ojos como dos de oro otra vezArrodillarse.

No entendimos: ¿qué quilombo había con arrodillarse delante e la Virgen? El Chiripa lo aclaró enseguidita: El Joaquín y el Camilo, que después de que las minitas del Irmaculeada entraban a clases se quedaban requetecontra lieros, se juntaban con unos del primer año de la secundaria del Nacional, que les daban plata para que los dejaran ver las porno. Y estos huevudos grandotes fueron los que empezaron con que la Natalia, la Gorda Lorena, la Chasi Cuccardi, la Gaby, la Sabrina Vecchio y la colorada Crown, todas... ¡tenían tetitas!

¡Tetitas!”, festejamos todos, porque las tetitas ya nos empezaban a llamar la atención, y andabamos tan calenturientos poniendo las manos como arañas para medir el tamaño perfesto de los limones que nos tardamos un rato en darnos cuenta de que el Zurdo Taborda nos quería hacer callar la boca: ¿Qué tenía que ver eso de las tetitas con la Virgen?, porque no tenía nada que ver de verdá.

El Chiripa puso cara e sabérselas todas: achicó los ojitos casi como chino y levantó y movió la cabeza de lado a lado, como esos muñequitos que tienen un cogote e resorte, o como la Mirta Legrán cuando dice no-no-nó en los almuerzos de la televisión.

Ustedes no son más boludos porque no entrenan —se calentó—: las minas, cuando les salen limones, se vuelven todas vírgenes.

Ahí caímos: nosotros también habíamos escuchao eso en el gimnasio de la escuela cuando los de la secundaria hablaban de cosas de ellos. Qué ortibas. Tonce el Chiripa terminó el cuento: sabiendo esto, el Joaquín y el Camilo se fueron el domingo siguiente a misa y cada vez que vieron a una de estas pendejas, se arrodillaron al frente. Y lo mismo cuando aparecía la Virgen de verdá, la del Rosario. Y los jueputa, porque si hacen eso son unos jueputa, ni se reían: lo hacían requetecontra denserio.

Cuando el cura los pescó y supo en qué carajo andaban se los llevó colgando e la oreja pala sacristía y les echó llave. A estos dos no les calentó, dijo el Chiripa con cara de llegar al final del cuento, que era echándose paatrás cruzando los brazos en el pecho: el Camilo se había llevado una porno abajo del pantalón. La tenía rodeándole la canilla, sostenida con una media.

Así que cuando el cura los dejó, estaban chochos: ¿qué lugar más tranquilo que una sacristía pa mirar revistas porno y toquetearse un rato?

Después el Padre Pedro llamó a los padres de los mellizos. Al Cayetano le importó un sorongo y se aguantó la risa cuando el cura le contó lo de las arrodilladas y las vírgenes. Pero a la madre sí le cayó mal, porque el Padre Pedro dijo que le iba a prohibir a los hijos que fueran a la procesión durante tres años por bandidos. Y le avisó que podía ser más jodido todavía, porque andaba con ganas de suspenderlos a los dos como acólitos por el año entero. porque, dijo, sabía muy bien que andaban en algo rarito con las nenas de la Irmaculeada.

Pa una mamá catequista como la Mary que no le dejen a los nenes ayudar en la misa por hacerse los chistosos es rejodido, ¿mentendé? —dijo el Chiripa, rascándose la cabeza, sin hacer ninguna cara—. Pero si ya no los dejan ir a la procesión debe ser, qué se yo, como si le vieran los calzones a una Virgen.

Todos estuvimos de acuerdo, menos el Chano Sánchez.

¿Virgen Virgen o virgen virgen?

19 COMENTARIOS:

› El Emir de Tecamachalco

ja ja ja
los niños en pandilla son como perros salvajes, los sueltas y hacen un lío hociqueando todo ja ja

que lindo cuento, me hiciste acordar cuando era pequeño

saludos

Parsimonia

Es difícil de leer y creo que al final no me he enterado de nada. A lo mejor necesito un café antes.

piyamadecalle

Debe tener algo el verano, o el sopor de la siesta, para que a tantos se nos haga necesario el retorno a la infancia, a los besos iniciáticos, a las revistas porno y a las tetitas: en estos últimos días el tema se me presentó, con variantes, tanto en mis textos (no en los del blog, sino en los borradores, en casa) como en los ajenos. Eso como curiosidad.

En lo que respecta al relato, Fonseca, qué decir. Puede que sea, como dice Parsimonia, algo complicado para leer. Pero una vez que arrancás con el tono adecuado, que empezás a escucharlos... Un texto de la concha 'e la lora, casi tan bueno como espiar por la ventana del baño de las chicas y percibir, de refilón, la forma de una tetita.

Casi.


PD: "No mucho, porque ahi el cuerpo ‘e susto se convierte en cara ‘e secreto."

En esta frase, secreto tiene una tipografía más chica que el resto del texto.

Ana Lía Weiller

Sí, es complicado pero como dice Piyama de Calle, cuando le tomás el tiempo, va solo. POr qué no hacés una versión en español-español? Y digo esto con miedo y cuidado, porque no quiero ofender/te por pedir que modifiques la obra para hacerla más legible a los no cordobeses (porque es cordobés básico, no?)

Esteban Dublín

Jueputa, Diego, complicadísimo, para decir verdad. Creo que tengo que hacer un curso intensivo del dialecto.

F.L

hola me encantaria poder enlazarte a mi blog lanavedelostorpes.blogspot.com

Espero tu visita y respueta, gracias

Johan Bush Walls

ejeme ecirle usté, Gemelo Malvado, me dejó la impresión que no hay uniformidad en el lenguaje. Como que sobran unas eses, pero no estoy seguro.

Como dice usté, mal día para mi.

Salú pue.

Diego Fonseca

A todos
Comprendido, Houston. Memo received!
He subido la versión original, en español, en reemplazo de la versión en cordobés básico ligero, que pasó a las News.
Enjoy it!

Vamos por cada uno,

Emir
Yo, en cambio, era un niño muy correcto.

Parsimonia
Es el café más largo de la historia, porque por aquí seguimos esperando...

Piyama
Corregido lo del little secret. Gracias por avisar.
He conocido de gente —no yo, por supuesto— que prefería relojeaba desde el banco de atrás. Siempre había un botoncito medio flojo, una camisita de algodón sugerente. Por supuesto, todo esto terminaba siempre en una película italiana completamente agrandado.
Alguna vez contaré una historia de cómo se hacía “Combate” en verano, fuga de siesta por la ventana incluida. (No yo, claro, porque a mí me lo contaron.)
Mientras, cuente más de sus cuentos y versiones. De paso, los invito a los demás a pasar por el blog de Javier, un buen hallazgo en la web. Por aquí se ve Piyama de Calle.

Ana Lía
La respuesta está más arriba, con el txt en español original. La versión cordobesa la conservo en las News.

E
Hacelo; te vas a divertir. Es como paisa pero más cantado. Y con más insultos.

FL
Pon el vínculo a EGM sin problemas. Pasaré por tu blog. Bienvenida/o.

JBW
Sí, se me escaparon un par. Ya las eliminé —listillo. Cuénteme cómo lo ve ahora en Spanish.

Por aquí sigo. Saludos a todos.

Parsimonia

Antes de leer la versión al español estándar (esta tarde) decirte que es difícil de entender porque casi todo el texto es dialectal, porque Rulfo en El llano en llamas, por ejemplo, lo utiliza en partes y así no cansa a la vista y al cerebro.

› Miss Heinz, profesora electrónica de lengua y literatura

Cuando publicaste el del cortero malanqueado (me memoricé el nombre) también era complicado, pero no es nada que no se resuelva con un lápiz y papel al lado. Bah, yo digo eso porque tengo tiempo pero entiendo quien no lo tenga.
Igual, gracias por ponerlo en "español".

Besos
Miss Heinz

› El Bonete de Horacio

Me encantó el cuento, Diego, tiene una ternura enorme. Yo también (quién no, no?) tenía esas conversaciones de pandilla en las que tratábamos de ver quienes eran los más adelantados.

Esteban Dublín

¿Con más insultos que el paisa? ¿Qué me apuestas a que no?

Encuentros Cercanos con 3 Tipos

"las minas, cuando les salen limones, se vuelven todas vírgenes"

ja ja ja

Qué buena ocurrencia. La historia es real, no?

Johan Bush Walls

Maestro malvado, ahora se lee mucho mejor.

Me doy cuenta que no había agarrado algunos detalles, el de los gestos está calidá, dirían los patojos en Guatemala.

Mire que casualidad, ayer estaba leyendo un cuento de Guillermo Arriaga, que tiene una historia en el mismo tono, pero el desenlace es grotesco, violento. Los personajes son muchachos del México marginal.

Salú pue.

› Autócrata y Escuálido

Y cómo serán las cosas del lado de las niñas?
Porque yo recuerdo que este tipo de cuestiones de nuestro se vivían con una gran excitación, y era como si estuvieras descubriendo un mundo distinto cada día. Colón era nadie al lado de un pequeño curioso.

Saludos.

Catalina Marchita

Ja, el cuerpo 'e susto es buenísimo. Lo ensayé y, más allá de lo payaso que me quedó, es tal cual. Tienen que probarlo.

Lo otro es esa definición de que a los ocho se deja de ser pelotudos, je. Conozco unos cuantos hombres que siguen siendo pelotudos. Así que, hombres míos, les pregunto: ¿pelotudo se deja de ser una vez y para siempre, hay riesgo de reincidencia? ¿Qué se hace con un hombre pelotudo además de leerle este cuento para que se de cuenta de que es un niño?

Saludillos

› Matapalomas

Qué bueno. Todos hemos tenido contadores de historias en nuestros grupos, como el que siempre la pasa mal o recibe todas las bromas, el chico que se gana a todas las chicas, el mejor deportista (a veces coincide con el de las chicas), el solitario...
Me encantó, Gemelo.

Diego Fonseca

Parsimonia
La idea de escribirlo al “cordobés básico” fue divertida, al menos para mí. Es complejo de entender. Por eso tomé la decisión de publicar el original en español-español. Ahora, en cuanto a Rulfo, creo que me queda un poco largo, P.

Miss Heinz
Gracias.

E
Hace tiempo que no apuesto nada: me aburre ganar. Pero me interesa conocer más sobre los modismos paisas. ¿Ideas?

Encuentros Cercanos
No, no es real.

JBW
Tengo que leer ese cuento de Arriaga. ¿Detalles de dónde/cómo conseguirlo? Se agradece.

Autócrata
Interesante idea. En mi caso, antes que protagonista de estas circunstancias, siempre fui un observador distante. (Que no quiere decir “acechante” ni “espía”.)

Catalina Marchita
1) La tasa de reincidencia es elevada, pero temo dar detalles.
2) Se lo deja. Se lo cambia por otro. No se procura cambiarlo: ahí te contagiás o te postulás a un premio al martirologio no solicitado.

Matapalomas
Gracias. Debo reunirme con viejos amigos de infancia que eran verdaderos protagonistas y coleccionistas de estas historias. Cuando pasados los años las escuchaba me daba con una proliferación de detalles que las enriquecían aun más. Por supuesto, más de la mitad, inventados. Un buen amigo solía decir que cuando otro buen amigo contaba algo se necesitaban dos cosas: mucha fe o un testigo ocular de los hechos.

Johan Bush Walls

Maestro malvado, no crea que son muy parecidos, lo que pasa es que a veces uno le quedan ciertas imágenes en la mente y luego se relacionan con otras, El cuento se llama El invicto, está en el libro Retorno 201. Lo goglié pero no lo encontré.

Quizá usté tenga mejor suerte.

Salú pue.

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