lunes, 9 de marzo de 2009

Little Bunny

“—Are you over there?”

¿Escuché bien? Esa voz...

“—Are you over there?”

Escuché bien, sí.

Volví los ojos, cruzando la galería central, con el sol apuñalando la sala. Es él: Colin sonriendo al otro lado.

No me asusté ni corrí. Los fantasmas son buenos brujos y Colin había dejado aquí su santidad, así fuere sin desearlo.

El día que llegué a este pueblo perdido desde Dundee, sesenta años después de la postal de Colin, mi abuelo, un policía me contó la historia. Era un viejo comisario retirado.

No tenía mucho por decir, pero era suficiente. Unos malandras habían sorprendido a Colin cuando paseaba por la calle de regreso del correo.

Se resistió mas le robaron.

No murió por golpe, trauma o acción criminal sino de un infarto. Un común y tradicional paro. Imagínense.

Quizás fue la impresión.

Ahora el abuelo Colin es una forma indefinida por la resolana y los años de entidad inhumana. Es algo que sonríe pero la sonrisa es humo. Es una brisa que se escurre por las esquinas del salón.

Y heme aquí, a horas de escribir mi propia carta para mis propios nietos.

Crucé el Atlántico desde las colinas de Dundee para jugar una tarde a la gallinita ciega con un fantasma y en los restos del Hotel Edén. No regresaré. Hay ciertas puertas que jamás debes trasponer, ciertos juegos de que abstenerse.

No comprendo esas cosas. Tengo la fruición de la humanidad.

Como el abuelo Colin, me iré de muerte natural, asustada por su ánima como antes lo hicieran los espíritus malandras con él y el del comisario con ellos. Este sitio carece de otra vida que los minutos que me restan de existencia.

Ah, tramposillo: allí va la sombra de Colin con su sonrisa vaporosa.

“—Are you over there, little bunny?”

13 COMENTARIOS:

Esteban Dublín
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mónica Palacios

¿Sabés que no entendí muy bien? Yo paso con frecuencia por aquí porque me gusta leerte. Algún día quiero sacar el tiempo para leer La revoluta completa, pero ese día no ha llegado. Los episodios que leo desde hace un tiempito, sin embargo, me gustan. Y por que sé que tus narraciones suelen ser claras, como la definición de tus series, te quise escribir hoy, porque estos personajes me sonaron medio enredados. He releído el texto a ver qué es lo que no cuadra y (aparte de una m que se te fue después de ciega) creo que son los personajes. Es mi opinión, claro.

Ana Lía Weiller, fantasmagórica

Son todos fantasmas? El comisario que atendió a la persona (hombre o mujer?) era un fantasma? Y el abuelo murió en ese pueblo y se convirtió en fantasma, ¿voy bien? Ahora, escribió la carta como fantasma?
Ahora a ella los fantasmas del comisario y del abuelo y los de los malandras (lo asustaron como fantasmas al abuelo y el abuelo se murió?) la van a matar a ella del susto.

De 0 a 10, cuánto acerté?

Machuca La Ruca... Arriba los ruuudos!!!

No es el texto tuyo que más me ha gustado, güey. Y también me costó entenderlo. Era lunes y mis neuronas corren lento!
Oye, ví que alguien preguntó por "La vigilia". ¿Qué pasó con ella?

Javier

Para ser sincero, los comentarios aliviaron mi inquietud. No quise comentar ayer porque no lo terminé de entender, y andaba renegando de mi torpeza. Hoy en cambio, me parece más claro.

No sé si retocaste el texto o si Machucha tiene razón y todas las neuronas corren lento los días lunes.

Mónica Palacios

Sí, el texto está retocado y mejorado. Detallitos, sutilezas, pero se definen más los personajes, aunque se trate de fantasmas.

› Cara de amante

Hola, Che

Me quedè un tanto confundida, creo que ando un poco vaga y no entiendo muy bien la historia

Diego Fonseca

Aquí vamos...

A todos
¿Oyeron hablar del efecto de los prescriptores? ¿O cómo, ante ciertas circunstancias, nos esforzamos por convencernos de algo?

Pues algo así está ocurriendo ahora. No sé si Machuca o Ana Lía tienen efectos revulsivos, si alguna es bruja o encantadora virtual pero parece que generaron una especie de liberación neuronal contenida.

Javier y Mónica, la respuesta a sus inquietudes es: “no”. No retoqué el texto más allá de la “m” que Mónica señaló ayer.

No sé qué creer, más que —quizás— lo leyeron con más detenimiento y parte de las explicaciones de Ana Lía surtieron algún efecto revelador. Hay textos que exigen tiempo, hay textos enrevesados —este es uno, para qué negarlo—, hay Joyce y hay textos que definitivamente no se comprenden. De estos últimos tengo varios, escritos en mis veintes, cuando había montado una sucursal de Kerouac y dos filiales de Spinetta en mi cabeza.

Pregunta al azar, para respuesta colectiva: ¿por qué, si no retoqué el texto, ahora se comprende (algo mejor, no diré completamente)? Sus respuestas ayudan.

Vamos a las respuestas individuales:

E
Lástima que lo borraras; me había gustado tu comentario.

Mónica
Bienvenida tu opinión, entonces. Y bienvenida a los comentarios. Estás invitada a leer La Revoluta cuando quieras. Al terminarla (no falta mucho), la subiré en un pdf para quien desee bajarla.

Ana Lía
De 0 a 10: 11.

Machuca
Lo sé, no es mi mejor texto.
“La Vigilia” vuelve en abril, especialmente a pedido de Ana Lía, Parsimonia, El Doctor Casillas (el lector, claro), Fantasma del Sur, vos, Ray, Silvia y la otra media docena de lectores que tiene.

Javier
Me animo a defender el “Efecto Lunes” como un potencial causante.

Mónica
¿Ven? Se están autoconvenciendo. O tomaron mucho más café. O, claro, es el “Efecto Martes, o cuando todos los textos de EGM se entienden”.

Amante
Es que es martes: la vagancia se va recién con el "Efecto Miércoles, o cuando no te queda otra más que darte cuenta de que la semana laboral es real". O quizás comiste demasiado atole, o...

Mónica Palacios

Pues yo habría jurado que moviste algunas comas en la línea que mencionas el nombre del abuelo y al policía, y también que cambiaste en alguna parte el pronombre por el nombre del personaje, pero si decís que no tocaste el texto, entonces tenés razón y debe ser que lo leí mejor con el mapa que trazó Ana Lía y la suposición de un retoque que hace Javier. En cualquier caso, prometo en adelante no volver a opinar antes del desayuno.

Parsimonia

Sí, es verdad que es muy hermético, por eso no comenté, para no equivocarme (qué cobarde!), pero Ana Lía es a menudo muy exegeta de tus textos y nos ayuda en estos casos.
Ya me parecía a mí que iba de fantasmas, pero eso de que el mismo prota fuera otro fantasma así como en El sexto sentido, no lo imaginaba.
¿Mañana Revoluta?

Ana Lía Weiller es una exégeta (pero buena)

Ves? De esto hablaba el otro día con colegas: en Argentina estamos perdiendo las capacidades lingüísticas, aunque no la lengua (larga). Parsimonia mandó un "exégeta" y yo tuve que salir a buscar el Larousse. Que lo parió!

Me dan demasiada entidad. La pegué porque se me ocurrió pensar que la serie daba para eso --la muerte de poirot

Pregunto lo mismo: Revoluta domani?

Y publicate uno de esos textos que decís de tus veinte años (ya escribías cuando eras purrete?) así se nos parte el coco de una buena vez

› Fantasma del Sur

"Tengo la fruición de la humanidad". Tuviste un mal día?

Fatasma

Diego Fonseca

Mónica
El problema de opinar después del desayuno es que se llama "periodismo". Antes se llama "Magdalena" (va un guiño).

Parsimonia
Cómo anda, cobarde... Acabo de notar lo que menciona de "Sexto sentido", che.
Let me tell you something: I see dead people...


Ana Lía
El País Petiso perdió varias capacidades más que las lingüísticas —y duele demasiado. (Y prometí no discutir de política en EGM.)
La Revoluta: sube en minutos.

Fantasma
¿Uno solo?

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