lunes, 30 de marzo de 2009

Será el clima (58 minutos)

Exteriores del Ascochinga Golf. Sánchez Rey y González del Pino están sentados en reposeras a la entrada.

—Qué tranquilidad acá, eh.

—Y que lo diga, Sánchez. Una bendición.

Pasan tres minutos.

—El clima, seguro.

—El aire. Una ensoñación.

Cinco minutos.

—¿Le digo algo? Yo me quedaría a vivir acá.

—Si no fuera por el presupuesto.

—Si no fuera por el presupuesto.

Diez.

—¿Aquellos son perros y una perra?

—Perros y perro. Arlequín se llama el perro. Es de una gente de Santa Fe.

—Mire usted.

—Sí.

—Andaba caliente con una perra de la calle.

—No me diga.

—Sí.

Pasan quince minutos.

—Me parece que tendríamos que juntar las bochas.

—Si lo dice por esas cuatro de la calle, son de aquellos de allá.

—¿Los de los sillones de enfrente?

—Los mismos.

Veinte.

—¿Ha visto que no se han movido, González?

—En media hora.

—¿No le parece que no son buena yunta?

—Afloje, los tengo controlados.

—¿Usted anda...?

—Siempre. Nunca se sabe.

Cinco minutos después.

—¿Será el clima?

—Vaya a saber.

14 COMENTARIOS:

Daniel Rico

¿Habian jugado 9 hoyos o 18?

¿Salieron con fierro o madera?

La gente se pone extraña cuando no hay nubes en el cielo.

Catalina Marchita

Todo tiene pinta de 1900 y poco, gente recia y contemplativa, de esas de armas tomar aunque con galantería...

Esteban Dublín

¡Ah! Qué delicia de sol.

› Miss Heinz

ja ja ja ja ja
(o no me tengo q reir pq es una historia seria?)
me encanta. estas lo suficientemente loco como para hacer q esta historia tenga un millonn de interpretaciones posibles, diego

esteban dublin tiene razon con eso de que el sol es fantastico. las cosas que provoca

Miss Heinz
(me extrañaron mucho?)

Carlos

Muy bueno!

Marion

Me ganó la cadencia del texto, cómo la conversación tiene otra conversación detrás, en los silencios. Eso es lo que más me gusta de tus historias, los agujeros que les dejas para que se vea detrás cualquier cosa. Son como ventanas.
Como Miss Heinz, soy otra lectora en permanente regreso, Diego.
Tomo la promesa de que comenzará "La Vigilia" en breve.

Me enteré que dejaste Miami. ¿Qué destino esta vez?

Marion Getz
Miami, FL

Diego Fonseca

Daniel
Es la calor. Bienvenido.

Catalina
Msé, los criminales han perdido toda educación. Ya casi ni quedan asesinos caballeros.

E
¿Vio qué bueno que se está bajo tanta tibieza? Pase el trago.
Le debo visita.

Miss Heinz
¿Usted es amiga de Dublín? ¿A qué se debe la fijación con la locura?


Carlos
Bemvindo, cara.

Marion Getz
Pues, bienvenida, nuevamente. Sus palabras son siempre muy amables.
La Vigilia regresa en abril, pero no me apuren. Necesito que surja naturalmente.
La mudanza tuvo como destino Washington, DC.

Ana Lia Weiller contrariada

Ok, esta vez estoy complicada:
Son dos tipos hablando a la salida de un golf despues de jugar?
Estan hablando de terceros?
Que tienen que ver los perros? O son solo parte del cuadro que ellos ven, de la gente que pasa, por decirlo asi? Lo mismo vale para las bochas?
Al final, a ver si pego una: uno de ellos esta armado y esta "junando" a unos que andan al frente?
El Ascochinga es o era un lugar de gente "complicada" o maleva?

Hoy es mi "efecto martes", je :-(

Javier

Y bue, va mi sincericidio: tanto hueco, tanta omisión, me abruma, D. Falla mía, seguro. Por negligencia o vagancia.

No lo tomes como crítica: me pasa lo mismo con algunos cuentos de Carver o Hemingway, mirá lo que te digo. No pido el iceberg completo, pero en general no ver más que un cubito me desilusiona.

(Eso sí, esto es excelente:

—Afloje, los tengo controlados.

—¿Usted anda...?

—Siempre. Nunca se sabe.)


Saludos.

› Cachivache del Kurdistán

A mi lo que me provó leerlo es ver cada parte (las que se separan por los minutos) como fotografias de una conversacion entre dos tipos que estan en un lugar determinado (no conozco el Golf Ascochinga y tampoco sé si es real y no importa).
Como toda conversacion, va de tema en tema. Lo veo como el zapping de la tv actual, pero en el pasado era de tema en tema, con grandes silencios.

› Cachivache del Kurdistán

Quise decir provocó, no provó

Walterio

Se me escapó el Arlequín y mirá dónde fue a parar!

Diego Fonseca

Ana Lía
Al Ascochinga, googlealo. Vale el esfuerzo.
Son dos tipos sentados frente a un supuesto hotel. La escena, lo explico en la respuesta a Walterio, surgió aquí. (Miren en la postal y luego en los comentarios).

Javier
Lo de Carver y H estuvo de más pero no seré tan idiota como para negarlo: gracias, me honra.
En cuanto al iceberg completo, está aquí.

Cachivache del Kurdistán
¿Ya le dije que su nickname me fascina?
Gracias por sus palabras. Me gusta ese modo de verlo.

Walterio
Estimado altariano, bienvenido nuevamente. Le debo visitas prolongadas como a casi todos los amigos.
Todos deben enterarse que este texto surgió, como otros tantos, de observar las maravillosas postales que Walterio publica en su blog La fragilidad de los retiros.
En diversas otras circunstancias, textos ya escritos —bendita hermenéutica— encuadran casi a la perfección con las postales que hallo allí.
Les recomiendo ampliamente visitar el blog de Walterio.

› Anónimo

Lindo dialoco.

Bochinchando los climáticos de una zancada, si me permite, voy a discepoliar de la aschiconga. De vía aiende al sur. Parque, don y después le cuento mis papas.

Me reflurbó la maneleerlerda del airecito peperino.

Me estrujualas meninges mis pistilos de hoyo diecinueve, mis golpes de swing conmovedor. Volví a verme moflando el pitch en un raf buscando la bochita. Blanquita. Una tilteil 4. No la vió? Incordio a las tucuras.

Bichanfleando la bolita perdida, me quedé caddy. Caí en letrampa. Me di a la escritura. Reportijié mi discentrancia, toda vociferada.

Y comenté, sali.

Ya ni escarbo en los clubjaus. Se estrangulan libremente los testigos del estrago. Negrasfiestastrucostragos por doquier. Me chinga que da asco.

Que tarjeta! Gemelo. Que tarjeta!

El Proto

RCGC

No hay otra forma de decirlo.

Zona de comentarios

Aquí cualquiera comenta pero no todos dicen algo

Bemvindo.

Somos gente grande, así que no hay moderación de comentarios.
Eso quiere decir que las ofensas se van solas al tacho de basura.

Diego